Cosas que ocurren:
"En vista de que uno de los pilares que sostenían la planta baja de la casa Mila se apoyaba sobre la acera, más allá de la alineación oficial, un guardia municipal que visitaba la obra le dijo a Bayo, el contratista de la misma, que dicho pilar debía ser retirado. Informado Gaudí sobre el particular por Bayo, dijo que si insistían los del Ayuntamiento, mandaría a cortar el pilar por la línea oficial y, dejando la superficie de corte totalmente lisa, haría grabar allí una leyenda diciendo que había sido cortada por acuerdo municipal de fecha tal. Bayo lo transmitió al inspector municipal que no volvió a hablar del asunto" (1). Finalmente, llegada la culminacion de la obra, las autoridades municipales quedaron estupefactas al ver que esta excedía lo autorizado por el reglamento en más de CUATRO MIL metros cúbicos. Se conminó al señor Mila a demoler todos los desvanes, so pena de imponerle una multa de cien mil pesetas. Y dice al respecto Bassegoda: "Después de mucho discutir, el Ayuntamiento de Barcelona tomó un sorprendente y admirable acuerdo, en el sentido de considerar a la casa Mila 'obra de interés artístico' y, por tanto, no sujeta a ordenanzas. Gaudí quedo tan satisfecho de este acuerdo que pidió un certificado con el extracto del acta, que le fue entregado".